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Ladrones del tiempo

Publicado por OptimismoCompartido en

Hoy es un momento de detectar los ladrones de tiempo que tenemos que afrontar. Para tener más tiempo para cosas que realmente son las más importantes para nosotros. Para tener tiempo para actividades que nos hacen felices, nos permiten alcanzar metas, debemos gestionar bien ese recurso. Si habéis hecho foto del día, que presenté en la entrada sobre Los Fundamentos … podéis ver inmediatamente dónde lo desperdiciéis. Por lo tanto, ya empezamos con el bloqueo de estos apropiadores de nuestro tiempo.

Tiempo

Desorden

No me refiero aquí a un desorden creativo que algunas personas necesitan para trabajar mejor. El caos sobre el que escribo se manifiesta en la búsqueda constante de varios objetos en las hogueras de cosas desordenadas e innecesarias.

Algunos trabajan en «desorden» pero son capaces de encontrar todo lo que buscan, y eso está bien. Pero si tenéis problemas con encontrar las cosas con las que tenéis que trabajar, es la hora de limpiar. Cuando se trata de la limpieza, sugiero mirar dos blogs en polaco: de Ania y de Kasia y en espanol: de Alicia y de Inma, que saben todo sobre el orden y la organización del espacio.

Internet y teléfono

En este momento no me refiero a las llamadas telefónicas cuando escribo “teléfono”. Actualmente, usamos relativamente poco el teléfono para los fines para los que fue diseñado. Así que bajo este punto me refiero a: Instagram, Facebook, Twitter, LinkedIn, juegos y lectura las noticias del día y / o búsqueda de videos ridículos.

Me gustaría animaros a instalar la aplicación YourHour, puede ser durante una semana, y que controle el tiempo que dedicáis a todas las aplicaciones. Vais a  sorprenderos. Este control me mostró lo que ya sabía pero verlo en blanco y negro me ayudó a mejorarme. Cuando el temporizador en el teléfono comienza a brillar en rojo (en mi caso, el ícono comenzó a brillar en rojo a los 30 minutos con una aplicación encendida), empezamos a estresarnos y pensamos «¿Cómo puedo perder tanto tiempo?» Con esta aplicación realmente podemos reducir el tiempo dedicado a todo lo que no es necesario.

Llamadas telefónicas

Algunos pueden hablar sin cesar casi todo el día. Algunos de los que nos llaman van a preguntarnos ”Puedes hablar?”. Vamos a responderos que no, que hacemos algo muy importante, que estamos trabajando. Y ¿qué va a hacer nuestro interlocutor? Sigue con su tema porque ha ignorado lo que hemos dicho. ¿Cómo reducir este problema? Planificando todas las llamadas y siguiendo con el tema. Todas charlas deben tener lugar solo después de que hayáis cumplido todos los deberes. Cuando recibimos una llamada es necesario decir con decisión que volveremos a llamar, cuando tengamos tiempo y no prolongar la explicación. Esto le da el campo a nuestro interlocutor a seguir con su conversación. A veces, la única solución aquí es colgarnos o no contestar el teléfono y hacer solo llamadas importantes.

Mensajes (correo electrónico, Messenger y otras mensajerías)

Todos los mensajes que recibimos, atraen nuestra atención – los correos electrónicos, SMS, mensajes a través de Messenger, WhatsApp y otras aplicaciones. Es mejor desactivar la función de notificaciones de nuevos mensajes durante el trabajo (lo ideal es apagarlas por completo y navegar solo a la hora apropiada para nosotros, sin alterar la vida cotidiana).

Cuando nos centramos en el correo entrante solo en ciertos intervalos de tiempo, no solo recuperamos el control y la libertad, sino que a largo plazo acostumbramos a nuestros corresponsales a las horas específicas de nuestra actividad en los medios.

Además, es muy común que el mayor problema aquí es una comunicación demasiado larga. Las personas pueden escribir mensajes muy extensas sobre algún tema que otras escribirían en 2 frases. Si también pertenecéis a este primer grupo, es la hora de aprender a escribir de manera concisa y breve. Esto os ahorrará mucho tiempo.

TV

Ver la televisión nos libera de pensar y, a menudo, justifica que no cumplimos con nuestras obligaciones. Lo que vale la pena ver es 2 o 3 programas valiosos a la semana que previamente hemos seleccionado. No estoy diciendo que mirar el programa de distracción que desconecta el pensamiento es malo. Pero verlos en la serie de 3 a 4 programas uno después otro, todos los días es una exageración total. Actualmente, en este tipo de medio también hay que añadir Netflix y otros portales de entretenimiento. No tiene sentido ver millones de series, es mejor elegir algunas. Es mejor dejar esas cosas para la tarde o para el fin de semana. Eso no debe ser un sustituto de los deberes, sino una recompensa después de su desempeño.

En general, debemos dedicar tiempo al entretenimiento solo después de realizar nuestras tareas diarias y después de planificar las tareas para el día siguiente. Luego ver la televisión, leer un libro o hablar con un amigo nos da más placer. De lo contrario, somos esclavos de nuestras propias debilidades, y los atrasos aumentarán hasta que nos convertimos en personas frustradas.

Reuniones y citas

Aquí no estoy diciendo sobre las citas con nuestra familia o amigos, las citas gracias a las que podemos pasar mejor el tiempo y conocer mejor nuestros seres querido. Me refiero aquí a dos tipos de reuniones:

  • Reuniones infructuosas (ya sea en la empresa o en la vida privada)

Un buen ejemplo sería una reunión de negocios con la  persona con la que definitivamente no vamos a cooperar en el futuro, pero por algunas razones inexplicables permitimos que esta persona ocupa nuestro tiempo para presentar su oferta. ¿Cuál será la solución? Limitar las reuniones al mínimo, planificar el tema y el tiempo de las reuniones, definir precisamente los objetivos y esperar los resultados. Las reuniones construidas de esta manera nos dan posibilidad de expresarnos, y su efecto nos da la oportunidad de crecer.

  • Reuniones con las personas que nos privan de la energía

Muy a menudo se trata de relaciones tóxicas que no sabemos o no somos capaces de cesar. Con las personas que son pesimistas y después de verlas nos sentimos mal, o con las personas que critican nuestras palabras o hechos sin parar y después de verlas también nos sentimos terrible. No soy una persona adecuada para aconsejaros en este tema, porque yo misma trabajo con este problema. Después de leer muchas entradas de Edyta Zając, estoy un paso más cerca de una vida perfecta tratando de esto. Edyta escibe en polaco pero encontré también muy buen ejemplo en español de Ciara Molina.

El problema también puede ser una preparación inadecuada para la reunión, ya sea nuestra o de la persona con quien nos reunimos. En este caso, es mejor cancelar la reunión o posponerla. Y si durante la reunión resulta que no obtendremos nada, es mejor detenerla y el contenido debe ser presentado por escrito después, para no perder tiempo por segunda vez.

Invitados no anunciados

Son tan problemáticos como las llamadas y mensajes entrantes. No sabemos como reducirlas, no sabemos qué hacer para que no se prolonguen (el mayor problema con este punto tienen las personas que trabajan desde su casa. Sus “invitados” generalmente piensan que en casa no se puede trabajar así que se puede molestar a estas personas más). Por supuesto, la mejor acción es establecer límites e intentar cortar discurso del interlocutor siempre cuando sea posible. Además, es bueno estar de pie y no ocupar un asiento, gracias a lo cual nuestro interlocutor también tendrá resistencia a sentarse. Para que en el futuro no vuelva a suceder algo así, es mejor añadir siempre que hay que llamar previamente y tratar de mantener estos principios hasta que la gente se acostumbre.

Ruido

La vecina que escucha música demasiado fuerte (mi realidad, aunque no es mi vecina inmediata, por lo que la música no me afecta tanto), renovación en el siguiente bloque de pisos, nueva obra en las  áreas hasta ahora deshabitadas. Todo hace que no podemos concentrarnos bien. De esta manera, leemos un texto una y otra vez y aún no entendemos nada. No podemos escribir nada, porque los pensamientos no quieren formar una frase lógica. ¿Qué hacer entonces? Matar uno y otro 😊 Si, lo sé, esta no es la dirección en la que queremos ir. Para mí, la mejor solución son los auriculares y música relajante. No he encontrado otra solución hasta ahora. Si tenéis alguna, me informareis porque estoy muy curiosa.

Uso excesivo de estimulantes (café, cigarrillos)

Aparte del hecho de que puedan destruir nuestra salud, tomar café o té con frecuencia, fumar cigarrillos, hace que nos alejemos de los asuntos principales. Después de cada café, cada cigarrillo, tenemos que centrarnos nuevamente en el tema en el que hemos estado trabajando. Para evitar esto, debemos limitar los estimulantes y solo tomarlos después de completar una parte determinada del trabajo. Si bebemos mucho café podemos hacer uno y tenerlo en un termo. ¿Y el té? El té siempre sabe mejor cuando se lo vierte a una taza hermosa de la tetera.

Descansos y pereza total

«5 minutos más» – y perdemos media hora (lo sé, porque siempre me olvido de encender la repetición del alarma y duermo demasiado). Descansamos demasiado, estamos cansados y no sabemos por qué. Digo esto en mi propio ejemplo (aunque probablemente las personas que me conocen en persona leyendo esto me dirían que me golpee en la cabeza). Mi tiempo en este momento es de unos 30 minutos o una hora como máximo durante el día y una hora o tres por la tarde. Con ese tiempo me desarrollo al máximo escribiendo entradas, leyendo libros, diseñando, aprendiendo español e inglés. Y cuando tuve mucho tiempo para todo siempre estaba cansada. Fue de esta manera que después del trabajo, después de la universidad, o incluso durante el día libre, no hice absolutamente nada, ni la mitad de lo que estoy haciendo ahora en un tiempo tan limitado.

Ladrones del tiempo

Debemos recordar una cosa: TIEMPO PERDIDO NUNCA VOLVERÁ, por eso todos debemos aprender a manejar nuestro tiempo de una manera racional. Lo que causa el caos en nuestras actividades relacionadas con la gestión del tiempo es la falta de disciplina y armonía interna. Porque somos los mayores ladrones de nuestro tiempo. A través de nuestras elecciones, o más bien la falta de elección cedemos la administración de nuestro tiempo a otros, y de esta manera perdemos lo que es tan valioso en nuestra vida. Siempre pensad de vuestro tiempo como del dinero en tu cuenta corriente. No es un pozo sin fondo y terminará en algún momento. Si gestionamos este recurso mal, resultará que perdimos nuestras «inversiones» y después no solo no tenemos tiempo, sino que lo hemos perdido para siempre. Estoy hablando de enfermedades que nos obligan a permanecer en el hospital, enfermedades que se desarrollaron a través de la gestión inadecuada de nuestro tiempo (y, en consecuencia, de nuestra salud).

K.


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